Es un poco enrevesado el vínculo que unen a este viejo con esta jovencita pero no deja de ser un incesto en segundo grado. El caso es que al hombre se le caía la baba cada vez que veía los pezones de la hermanastra de su nieta marcando por debajo de la camiseta. Si ya pintaban bien debajo de la ropa, cuando consiguió desnudarla y verlos al natural eran todo un espectáculo. ¿Te imaginas el sabor a jamoncito que deben tener? mmmmm, ¡es para estar lamiéndolos hasta que se te acabe la saliva!.