A veces los celos son enfermizos cuando te gusta mucho una persona. A esta guarra le gustaba mucho su hermano hasta el punto de estar celosa de su cuñada. No podía ver cómo se besaban, se echaban miradas cómplices y cómo se decían lo mucho que se querían. La gota que colmó el vaso fue pillarlos follando, ¡aquello era demasiado y no podía soportarlo!. Su reacción fue la más bestia que se puede tener y es querer hacer un trío con su hermano y su novia. Y le salió bien…