Nada, que esta zorra no dejó ni un solo centímetro fuera de su coño de ese rabo. Parecía que la polla del hombre era la única que había sobre la tierra o al menos es la sensación que nos ha dado al ver a su hija incestuosa montándola. Estamos seguros de que aunque hubiera medido el doble, ella se ha habría hincado aún a riesgo de que le saliera por la boca…