Que levante la mano quien no ha sido en algún momento de su vida lo que viene siendo un huele bragas… Todos hemos sentido la necesidad de oler la ropa interior de nuestra hermana o nuestra madre en alguna ocasión. Realmente las feromonas femeninas nos atraen y no hacemos distinción si son de nuestra novia o de alguna chica de nuestra familia.

Otra cosa es que nos pillen porque solemos ser bastante discretos, pero siempre se nos puede ir la cabeza como le pasó a este tipo. Mientras se masturbaba con los ojos cerrados esnifando el tanga de su hermana, no se percató de que ella había llegado a casa y la situación fue bastante violenta, al menos al principio…