Mis amigos siempre me decían que mi hermana tenía cara de puta pero yo no quería ni mirarla por razones obvias. El caso es que me llevaba fatal con ella pero con el tiempo me di cuenta de que mis colegas tenían razón. Sus labios carnosos, esa mirada intensa que parece que te esté follando con los ojos… Al final he caído rendido ante ella y no he podido evitar follármela, de hecho he dejado a mi novia porque no hay ni punto de comparación entre una y otra.