Esta es la reacción que todo hombre espera cuando se pone a chupar el culo de una mujer. Lo normal es que si una chica está durmiendo y te pongas a mamar su culo como mínimo te meta una hostia, pero en este caso no, esta sobrina le siguió el juego a su tío. Había llegado borracha tras una noche de fiesta y simplemente se dejó caer en sofá. Cuando el tipo la vio ahí tirada en tanga la saliva empezó a brotar de su boca y lo único que quería era comer su culo. Lo hizo sin pensar, pero tuvo la suerte de que esa pequeña zorra estaba receptiva.