Si esta guarra pensaba que podía andar provocando a su primo sexualmente sin que hubiera consecuencias estaba totalmente equivocada. El chico la avisó muchas veces y le dijo que si seguía provocándolo, no respondería de sus actos. La última provocación por parte de ella fue dejar la puerta del baño abierta sabiendo que su primo la vería zorreando. No llevaba sujetador y tenía puesto un mini short sin braguitas, vamos, más claro agua…