Menuda pillada le metí a mi sobrina el otro día. Entré sigilosamente en su habitación y  la pillé haciéndose unas fotos guarras que luego me dijo que eran para su novio. Si era capaz de hacer eso supuse que también sería capaz de acostarse con su tío. Pensado y hecho, tras una breve charla con ella conseguí que me bajara la bragueta del pantalón y por supuesto chingármela.